Una pizca y una cucharadita.
Comité Pro-Chaikana V.V.A.A.
Pleroma Ediciones
México, 2003, 65 páginas. ISBN 970-93860-1X P.V.P. $499.00 M.N.
Primera edición agotada


Una pizca y una cucharadita


Pasta Con Gorgonzola
Ubaldo Kramer

Ingredientes:

2 Dientes de ajo picado
1 Cebolla mediana Picada
200 grs. Queso Gorgonzola
3 Jitomates pelados y pelados
1 pizca de Tomillo
200 grs. Pasta cocida
Aceite

Preparación
Se cuece la pasta al gusto. En un recipiente se calienta el aceite y se acitrona la cebolla, el ajo, y el tomillo, se agrega el queso desmoronado y se deja derretir. Mientras tanto, los jitomates pelados y picados en cuadritos se rocían con un poco de aceite de oliva y se hornean a 180 grados. Finalmente la pasta escurrida y servida en un platón se baña con la mezcla de queso. Encima se le agregan los jitomates horneados.

Catálogo Pleroma

© Copyright 2010, Pleroma Ediciones y Gerardo Villegas Editor M.R.

Juan Bautista Pino

 

Aquí en tus manos, hay un libro elaborado y amasado en el horno de la vida misma. Contiene todos los olores y sabores de la cocina de un grupo de amigos que buscan la mayor calidad y variedad de alimentos paara sus vidas. Así, con sus mandiles y cacharros se han dispuestos para todos nosotros en su mejor plato. Y alegremente han aderezado con sal de mar, una pizca para resaltar lo mejor y más sabroso de cada una de ellas y de nosotros mismos ¡Cómo no! unas gotas de ácido limón que den la chispa de las cosas nuevas, la sorpresa de lo inesperado. También, que no falte, el sabor amargo de la dificultad y el inconveniente, de lo que no conocemos todavía. Por supuesto, el rico picante caliente de la aventura y experiencia. Y así, para el postre, el "dulce amor" que nos deleita con el gusto del trabajo bien hecho, para acabar bien, lo que empieza bien.
La mesa está servida, un brindis por los amigos, en especial por el mejor de todos ellos. ¡Buen provecho!

Nasrudín 1
Mullah Nasrudín

Nasrudín 2
Nasrudín, que sentía que se moría de hambre, fue a un restaurante y comenzó a llenarse la boca de comida, usando ambas manos.
Su vecino, que pasaba por allí, se detuvo.
-¿Por qué comes con las dos manos, Maestro?
-Porque no tengo tres.